Entonces las pocas luces que veía se apagaron.
—Estoy Bien. —Musite—. Estoy un poco asustada, triste y preocupada.
—Explícame por que estas así. —Musito mientras tomaba mi mano en la oscuridad.
—Asustada, por Catherine. Preocupada por esta terrible tormenta y... —No fui capaz de decir triste.
— ¿Triste por que?
No le iba a responder iba a seguir en el lecho de mis pesadillas y pensamientos. Estaba tan triste, que la tristeza me quitaba la voz. Estaba más triste que otra cosa. Creo que estaba extrañando un poco a Joe. En ese instante el estaría escuchándome y ayudándome a no morirme. ¡¡Por que no estaba conmigo cuando lo necesitaba!!
Empecé a llorar en la oscuridad. ¡Necesitaba hablar con Joe urgentemente!
—Me estas asustando Emily. ¿Por que lloras?
—Nada. —Susurre mientras me secaba las lágrimas—. Estoy muy cansada. Es eso solamente.
—Claro. —Dijo Edward—. ¿Estas segura que es por eso?
Estaba a punto de decir ''Si segura es eso'' pero solo le dije la verdad.
—No, no es eso. ¿Te sabes el número de Joe? Necesito llamarlo.
—No. En verdad nunca se lo pedí. —El tono de su voz era enojado—. ¿Por que quieres llamarlo?
—¡¡Porque lo necesito!! Edward... —Dije en tono de disculpa—. Joe es la persona que me ayuda a olvidarte, a olvidar a Ashley Tisdale.
Aleje mi mano de la suya. Pensar en Joe era lo único que me hacia sentir mejor.
Edward volvió a sujetar mi mano y dijo:
—Por eso quieres llamarlo. —Susurro para si mismo furioso. Empezó a sujetar mi mano cada vez más fuerte—. Lo siento. —Dijo mientras me soltaba lentamente—. Es que no puedo creer, que también te guste ese tonto. —Musito mientras se levantaba, obligándome a mí a levantarme. Solté su mano—. Mira se que... talvez quieres olvidarme, pero si vas a olvidarme hazlo con otra persona no con el.
Volví a sentarme sola para sentirme mejor. La luz volvió y pude ver el rostro furioso y triste de Edward. Su rostro me hizo sentir culpable de su sufrimiento.
—Perdóname si amo a Ashley Tisdale, perdóname por hacerte tanto daño pero... no dejes que Joseph Jonas —Dijo el nombre Joseph Jonas con tono burlón—. No dejes que te aleje de mí. —Susurro con voz suave mientras caminaba en círculos delante de mí. —Te necesito, Emily.
Esperaba decir que no lo necesitaba, pero yo también lo necesitaba. Lo necesitaba más que a nada en el mundo.
Mi corazón empezó a latir muy fuerte. Hizo que mi cabeza diera vueltas. Suavemente empezó a volver todo a la normalidad.
Miraba fijamente a Edward mientras el daba vueltas.
— ¿Vas a decir algo? —Dijo Edward mientras se sentaba en el sofá—. Habla. Por favor, Dime que estas pensando.
—Que puedo decirte... —Susurre muy bajo—. Pienso que esto es una pesadilla y que estoy loca. —Musite mientras miraba el suelo—. Pienso que toda mi vida había soñado contigo. Pero los sueños eran felices, no eran pesadillas. Pienso pero... mi mente no funciona bien. Soñé todo este tiempo.
—Por favor habla en serio. No estas soñando. Estas aquí. Estas Conmigo. —Dijo mientras me abrazaba—. Te lo demostrare.
Me soltó y acerco su rostro al Mio. Apoyo sus labios sobre los míos. Sus tibios labios me hicieron sentir acalorada. La habitación en donde estábamos me empezaba a dar vueltas. Luego Edward me abrazo fuerte por la cintura para que no pudiera soltarlo.
Puse mis brazos alrededor de su cuello.
Pude sentir que mi corazón empezaba a agitarse.
El corazón de Edward estaba peor que el mío. Podían escucharse sus latidos desde el otro lado del mundo. Los latidos de su corazón eran mas rápidos que los míos.
Estábamos por perder el control.
Edward cada vez me abraza mas fuerte.
Pasamos como media hora besándonos. Era algo que yo creía imposible. El no podía quererme tanto. Y yo no podía estar tan loca.
Luego me soltó y dijo:
— ¿Me crees que no estas soñando? —Pregunto Edward sin dejar de abrazarme—. Eso fue...
—Te creo. —Tartamudee—. ¿Eso fue...
C O N T I N U A R A'