Cαpitulo 7: ''Estoy aqui''

—Te Quiero —Me susurro Edward al oido.
Eso hizo que mi corazon latiera muy fuerte, pero ni a Edward ni a mi nos molesto.
—Y yo —Respondi ironicamente.
Luego Edward empezo a abrazarme mas fuerte. Hice lo mismo, solo para despedirme de el.
Era como si todos mis problemas desaparecieran. No me daba vueltas nada, Ashley no existia y el... era mio.
¡Solo Esta Noche! Rogé. Solo esta noche, era solo hoy el unico dia en el que podria abrazar a Edward de esa manera, porque luego solo seria ''Hola'' y nada mas.
—Es muy tarde ¿Cierto? —Pregunto Edward en mi oido.
No pude responderle estaba muy concetrada en nuestro abrazo, que traspasaba el limite de amigos. Estaba paralizada.
—Hola llamando a Margaret Emily Lesson.
—Lo siento.
Entonces Edward rompio nuestro abrazo.
—Yo creo que si. —Respondi a su pregunta—. Gracias
—¿Gracias por que?
—Por... abrazarme.
—Oh, de nada. No necesite mucho esfuerzo para abrazarte.
—Edward... Tengo que decirte algo importante. Antes de que te enteres de otra persona.
Estaba muy decidida y nerviosa. Por fin le iba a decir a Edward cuanto me gustaba y lo que sentia por el.
—¿Que? ¿Es algo malo...? —Pregunto Edward con voz tembloroza.
—Talvez para ti, o no se. Es sobre el secreto que ella sabe. Mi gran secreto.
—Ok. —Dijo lentamente y asustado—. Habla ya.
Abri la boca para poder hablar, pero no pude seguir. La luz se corto y veo que no iba a regresar.
Me cai de la silla, porque al tratar de encender la linterna se callo al suelo y no pude prenderla.
—Estas biiiien... —Dijo Edward mientras el tambien se caia.
Entonces encontre la linterna y la encendia.
Edward estaba arriba mio.
Aunque la luz era baja podia ver su rostro.
Estaba sonriente y feliz. Sus ojos azules eran como el sol y su rostro... me enloquecia.
—Humm.... —Tartamudee—. Aah... Hola. Estoy bien.
—Ya veo. —Respondio Edward sarcasticamente.
Se salio de arriba mio. Tropeze varias veces con Edward tan solo al tratar de llegar a mi cama para esperar que la luz volviera.
Espere un rato pero no volvio. Me tire a la cama a Esperar que la luz volviera. Edward hizo lo mismo, solo que se puso a mi lado.
—Tu ¿No estas cansada? —Me pregunto Edward nervioso.
—No. Solo, estoy nerviosa. Es que quiero hacer algo. Pero no puedo en la oscuridad.
—¿Que quieres hacer? —Pregunto Edward con vos suspicas.
—No importa. —Sonrei en la oscuridad.
En ese momento la luz volvio y pude notar que los ojos de Edward estaban sobre mi. Iba recorriendo (Con su mirada) Cada parte de mi rostro.
—Adoro... el color de tus ojos. —Musito.
—Y yo los tuyo. —Susurre despacio para que no pudiera oirme.
No funciono de mucho susurrar, ya que Edward lo escucho.
—¿Me vas a decir tu secreto? —Pregunto Edward.