Capitulo 10: ''¡Adios Ashley!''

Poco a poco fue acercando su rostro al mio. Empeze a ponerme nerviosa. No queria que me besara. No porque no lo amaba, sino porque, luego iba a sufrir mucho si el me besaba a mi y luego besaba a la araña de Ashley.
—¡Espera! —Musite—. No ahora.
—¿Que? —Pregunto Edward mientras se alejaba de mi rostro.
—No me beses ahora. Al menos no ahora que no sabes quien te gusta. Te lo ruego, no lo hagas.
—Tienes razon, Lo siento.
Acerco su rostro una vez, esta vez para besar mi mejilla.
—¿Mejor?
—B... bastante. —Tartamudee.
—No puedo. —Dijo mientras levantaba sus brazos y los volvia a bajar.
—No te entiendo.
—No puedo dejar que pase esto.
Acerco su rostro nuevamente, pero esta vez a mis labios. Lentamente presiono sus labios con los mios. Recorde cada instante en el que estuve con el. El piano, la escuela, todo. Era un sensacion que nunca iba a olvidar. Mi corazon empezo a latir muy rapido, parecia que iba a estallar. Luego suavemente se alejo de mi.
—Aauch... —Susurre muy bajo—. ¿Que fue eso?
—Creo que... te bese. —Tartamudeo.
Cerre los ojos. Luego los abri y me pare. Fui cerca del agua. Donde estaba esa baranda que no me permitia lanzarme al agua.
—¿Estas bien? —Pregunto.
Pude oir que su voz provenia detras mio.
—Si. —Dije mientras me daba vuelta. Tuve nuevamente su rostro a escasos metros del mio—. Estoy bien.
¿Que me esta pasando? Pense. Sabia que despues de esto iba a quedarme sola. Entonces... pense en Joe, en Ashley ,que me asesinaria si se enteraba, y en Emmett que estaria en mi casa.
—Se que me dijiste que no lo hiciera, pero yo... queria hacerlo.
¿Queria hacerlo? Su voz resonaba en mi cabeza. El era solo un poco mas alto que yo. Sus ojos, estuvieron frente a los mios. Sus labios, estuvieron frente a los mios.
—¿Te habia dicho que amo el color de tus ojos? —Dijo amablemente.
¿AMABA el color de mis ojos?. Escuche bien. Al menos eso crei.
Mire hacia arriba para no ver los ojos de Edward. Los ojos que me volvian loca.
Pude ver unas enormes nubes negras. Podian diferirce en la oscuridad.
—Mejor me voy a casa. Se viene una gran tormenta y no quiero quedarme para cuando empieze a llover.
—¡Espera! —Grito antes de que me alejara—. No me dejes solo. No ahora.
¿Que no lo deje solo?. Bien, igual nunca lo dejaria.
—Claro. Pero si llueve y me mojo... sera tu culpa.
Nos reimos juntos. Su sonrisa era como mi medicina. Era... mi antibiotico para la fiebre.
—No se lo digas a Ashley ¿Si?.
Era algo que sabia. Tendria que haberlo sabido de un principio.
—Si. No se lo digas a Joe. Aunque se... que no se lo diras a nadie.
—Adivinaste.
Reimos Juntos un largo rato. Luego el se quedo mirandome, mientras yo miraba el horizonte. Era tan bello.
—Gracias.
—¿Por que? —Pregunto Edward.
—Por haberme hecho sentir mejor. Estaba muy triste.
—Lo se. No se como pero lo sabia. —Note que empezaba a ponerse nervioso—. Y... este... ¿Joe besa bien?
—¿Que clase de pregunta es esa? —Menuda Pregunta la suya!.
—La que tu quieras. Respondela Porfavor.
¡Ay no! Su rostro me volvia loca. Cada vez que me rogaba que le respondiera algo, era inevitable no respondersela.
—Si. —Rei Sarcasticamente—. Pero...
—No mejor que yo. —Musito.
—Como quieras. —Alce una seja—. ¿Y si besara mejor que tu?
—No lo creo!!.
¡¡De que estabamos hablando!! ¿De quien besaba mejor?. Algo interrumpio mis pensamientos. Era un horrible estruendo, provenia del cielo. En un 2x3 empezo a llover.
—Te lo dije. Empezaria a llover y yo iba a mojarme.
—Un poco de agua no te hara daño o... ¿Si?
—No. —Sacudi la cabeza—. Pero da frio.
Hacia mucho frio. Bastante a decir verdad.
—Tienes razon. —Dijo mientras se acercaba a mi—. Hace bastante frio.
—S...i. —Tartamudee—. Me estoy empapando. Y tengo frio.
—Te acompañare a tu casa. —Dijo mientras ponia su brazo sobre mi hombro—. Tambien tengo frio.
Tomo mi brazo y se lo paso por su cintura. No me molestaba para nada. A mitad de calle de donde estabamos Edward se detuvo y dijo: